11 mitos sobre el historial crediticio y si vale la pena creerlos

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Desenmascaramos los malentendidos más frecuentes acerca del historial crediticio y, de paso, descubrimos si tener un buen historial siempre garantiza obtener un préstamo.

Mito 1. Sin créditos, no hay historial crediticio
Se cree que si nunca has tomado un crédito, no tienes historial crediticio y ningún banco podrá obtener información sobre ti al consultar a la oficina de historial crediticio.
No es del todo cierto. La ausencia de créditos produce un historial “en blanco” principalmente en personas muy jóvenes o en quienes nunca han enfrentado problemas con pagos de servicios, pensiones alimenticias, aranceles de importación, etc. En esos casos, tu ficha personal puede existir, pero no contendrá datos de créditos.
La información suele ser enviada a la oficina central por los propios bancos. Al tramitar una tarjeta de débito muchas veces aceptas la consulta del historial crediticio. El banco hace una solicitud, los datos llegan a la oficina correspondiente y se archivan. Datos sobre impagos de pensiones o multas pueden ser remitidos por autoridades judiciales.
Tener un historial “cero” claro que es preferible a tener un historial con moras y rechazos, pero ese vacío también puede generar dificultades. Si piensas solicitar un crédito de auto o una hipoteca, conviene construir con antelación un historial positivo y un buen puntaje. Pide unos cuantos préstamos pequeños o utiliza pagos a plazos (por ejemplo, para muebles o electrodomésticos) y págalo todo cuidadosamente.
No solo los bancos consultan el historial: empleadores también pueden revisar tu historial, especialmente si se trata de puestos con responsabilidades financieras. Asimismo lo piden aseguradoras y otras entidades.

Mito 2. Si el historial es bueno, el crédito siempre lo aprueban; si es malo, nunca
Esto es verdad en parte, pero no completamente. Las oficinas de crédito calculan un puntaje crediticio personalizado que refleja la calidad del historial. Cuanto más alto es ese puntaje, mayor la probabilidad de que aprueben un crédito.
Sin embargo, estadísticamente incluso quienes tienen puntajes altos solo obtienen aprobación en alrededor del 70 % de los casos. Esto se debe a que el puntaje considera solo los datos del historial, mientras que el banco evalúa también el ingreso, bienes, empleo, estado civil, dependientes, etc. Por tanto, un buen historial es un apoyo, pero no una garantía absoluta.
Lo contrario también es válido: un historial malo no lo es todo. Con un puntaje bajo es difícil conseguir crédito grande — esas solicitudes se aprueban en menos del 20 % de los casos — pero aún puede intentarse.
Para persuadir al banco de pasar por alto un historial deficiente necesitas argumentos sólidos: garantía colateral buena, ingreso estable alto, varios fiadores.

Mito 3. Los microcréditos dañan el historial y luego no darán crédito “normal”
Esto es algo exagerado, aunque los bancos suelen observar con recelo a quienes usan microfinancieras. Se piensa que esos clientes no gestionan bien sus finanzas y “puentean” con microcréditos.
No obstante, tener microcréditos pagados en tiempo no daña el historial; incluso puede mejorar tu puntaje.
Ten en cuenta que también se consideran microcréditos las financiaciones a plazos que ofrecen algunos marketplaces.

Mito 4. Las pequeñas moras no influyen ni se reflejan en el historial
En el historial se registran todas las demoras, incluso de pocos días. Pero tu puntaje no se arruina si las corriges rápido.
Lo que importa es cómo lo valore el banco. Usualmente la entidad permite un cierto número de pagos retrasados leves (por ejemplo, hasta 3–5 en el año, cada uno de hasta 30 días). Ellos no distinguen si fueron 2 días o 25 días de demora.
Así, si unas pocas veces al año retrasas el pago unos días, eso posiblemente no afecte ni al historial ni a la percepción del banco. Pero demoras frecuentes largas (más de un mes) sí afectarán negativamente y complicarán futuras solicitudes.

Mito 5. Si se paga la deuda atrasada, el historial mejora instantáneamente
No — el historial no se “arregla” al instante. Puede tomar hasta un año, dependiendo de qué tan dañado estaba.
Mejorar el puntaje exige un período prolongado sin moras, y mientras más tiempo pase sin atrasos, mejor será el efecto. También las negativas a créditos afectan negativamente, por lo que conviene no presentar nuevas solicitudes por unos meses.

Mito 6. Muchas solicitudes empeoran el historial
Este mito tiene fundamento. Si haces muchas solicitudes en poco tiempo, eso puede deteriorar el puntaje.
Cada solicitud debe ser reportada al menos a una oficina de crédito, así que múltiples solicitudes y rechazos disminuyen tu puntaje personalizado.
Hay una excepción: para crédito de auto, hipoteca o crédito en tienda esto no suele contar de la misma forma, pues el sistema entiende que comparas ofertas. Pero en la práctica, presentar 10 solicitudes de hipoteca puede bajar tu puntaje, así que no abuses.

Mito 7. Se puede “arreglar” el historial pagando dinero
Una oficina de crédito puede corregir errores técnicos gratis (por ejemplo, un crédito que nunca tomaste, una mora que no existe o un crédito liquidado aparece como activo). Tras tu solicitud, la oficina contacta al banco, hace la verificación y ajusta la información, usualmente en un plazo de hasta 20 días.
Por esto conviene conservar comprobantes de cierre de créditos y otros documentos de pago.
Pero si alguien te promete “limpiar” tu historial por pago, son estafadores. No se puede borrar información así de fácil: incluso dentro de la misma oficina los cambios requieren verificaciones y autorizaciones. Cambiar de documento de identidad o nombre tampoco elimina tu historial.

Mito 8. Las tarjetas de crédito no se tienen en cuenta en el historial
Falso. Una tarjeta de crédito es un crédito como cualquier otro. La información sobre su uso aparecerá en tu historial.
Además, aunque no la uses, mantener una tarjeta puede aumentar tu carga financiera estimada, que se considera al evaluar nuevas solicitudes. Para los bancos, la tarjeta es un compromiso financiero activo.

Mito 9. Con el tiempo el historial se “borra”
Las oficinas deben conservar la información del prestatario por ciertos años, pero conforme a la última modificación del historial. Cualquier nueva consulta, modificación o reporte reinicia ese plazo. Por eso, no cuentes con que tu historia desaparecerá con el tiempo, ni que el banco ignorará una mora antigua que aún figura en el sistema.

Mito 10. No todos los créditos figuran en el historial
Todos los préstamos oficiales se registran. Bancos, organizaciones microfinancieras y entidades crediticias con licencia deben reportar solicitudes, decisiones y pagos a la oficina correspondiente.
Un crédito no aparecerá en el historial si lo tomaste de una entidad que no se especializa en préstamos o de un particular.

Mito 11. El pago anticipado empeora el historial
No. Lo que daña el historial son las demoras, los créditos no cerrados, las reestructuraciones. El pago anticipado no afecta negativamente.
El pago anticipado se reflejará en el historial, pero eso es todo. Tal vez algún banco que no guste mucho de esos prestatarios decida no operar contigo, pero eso no es culpa del historial.

Resumen
El historial crediticio refleja tu disciplina financiera y responsabilidad. Los sistemas modernos entre bancos, autoridades y oficinas de crédito actualizan datos con rapidez, así que ocultar errores es casi imposible. No esperes que el historial se “anule” con el tiempo ni confíes en supuestos “hackers” que lo borren.
No creas en rumores: toma medidas reales para mejorar tu historial. Sí, es un proceso lento, pero alcanzable.

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