Qué es la refinanciación hipotecaria, cómo realizarla y cuándo conviene
Te explicamos en qué consiste la refinanciación de una hipoteca, cuándo puede resultar beneficiosa, cuánto cuesta y en qué casos no vale la pena recurrir a ella.
Qué es la refinanciación hipotecaria
La refinanciación hipotecaria consiste en pagar un préstamo existente mediante un nuevo crédito sobre el mismo inmueble. Este nuevo préstamo puede provenir del mismo banco o de una nueva entidad financiera.
También se le conoce como recreditamiento.
Gracias a la refinanciación, se puede reducir la tasa de interés, bajar la cuota mensual, modificar el plazo del préstamo o trasladar la hipoteca a un banco más conveniente.
No debe confundirse la refinanciación con la reestructuración hipotecaria. La reestructuración implica modificar las condiciones del contrato actual, generalmente para facilitar el pago del cliente, y solo puede hacerse en el mismo banco donde se contrató la hipoteca original.
Cuándo conviene refinanciar una hipoteca
Refinanciar suele ser ventajoso cuando la diferencia entre la tasa actual y la nueva es de al menos 1,5 puntos porcentuales.
También puede ser útil si la carga de la deuda se ha vuelto demasiado alta y resulta difícil cumplir con los pagos mensuales.
No obstante, si ya se ha pagado más de la mitad del préstamo y la mayor parte de los pagos actuales se destina al capital, la refinanciación solo tiene sentido si el monto mensual se ha vuelto demasiado elevado y necesitas reducirlo para mantener tu presupuesto estable.
Cuándo no es recomendable refinanciar
Incluso si una comparación rápida de tasas parece favorable, hay que considerar los gastos adicionales y otros factores que pueden hacer que el proceso no sea rentable.
En general, refinanciar una hipoteca solo es posible después de 6 meses desde su contratación inicial.
No se recomienda hacerlo si:
-
Ya ha pasado más de la mitad del plazo del préstamo. En este punto, la mayoría de los intereses ya se han pagado y los pagos actuales se destinan principalmente al capital.
Nota: En un esquema de pagos anualizados (cuotas fijas), al principio se pagan sobre todo intereses, pero esta proporción disminuye con el tiempo. Si se refinancia, se reinicia el ciclo, y los primeros pagos del nuevo préstamo volverán a estar compuestos mayoritariamente por intereses.
-
El contrato actual impone penalizaciones por pago anticipado (por ejemplo, una “pérdida de beneficio” para el banco).
-
La hipoteca fue concedida bajo un programa preferencial o subvencionado.
-
El prestatario tiene edad avanzada o está próximo a la jubilación, ya que en ese caso las probabilidades de aprobación de un nuevo crédito son bajas.
Cómo se realiza la refinanciación, cuánto cuesta y qué documentos se necesitan
El proceso de refinanciación hipotecaria incluye varios pasos:
1. Busca un banco con mejores condiciones.
Refinanciar tiene sentido cuando la diferencia entre la tasa actual y la nueva supera los 1,5 puntos porcentuales.
2. Presenta la solicitud.
Por lo general, se puede hacer en línea. El banco evaluará tus ingresos, tu historial crediticio y tu situación financiera antes de aprobar la operación. Es fundamental completar el formulario correctamente y sin omisiones.
Si tienes retrasos o deudas pendientes, es probable que la solicitud sea rechazada.
3. Proporciona la información sobre el inmueble.
El nuevo banco necesitará documentos que acrediten la propiedad y el valor del bien hipotecado.
Se debe realizar una tasación, preferiblemente con una empresa acreditada por el nuevo banco, y el coste del perito corre a cargo del solicitante.
Además, habrá que pagar por la nueva póliza de seguro (que se contrata de nuevo en el nuevo banco) y los intereses acumulados hasta la fecha de cancelación del préstamo anterior.
4. El nuevo banco liquida la deuda y transfiere la hipoteca.
Tras verificar el inmueble, el nuevo banco paga el saldo pendiente al anterior y se convierte en el nuevo acreedor hipotecario.
En resumen
— La refinanciación hipotecaria consiste en cancelar un préstamo vigente con otro nuevo sobre el mismo inmueble.
— Es ventajosa si la diferencia entre la tasa actual y la nueva es de al menos 1,5 puntos porcentuales.
— El trámite puede iniciarse seis meses después de haber contratado la hipoteca original.
Las ofertas más convenientes para ti
- Monto hasta hasta 1 500 EUR
- Período hasta 20 días
- Aprobación 97%
- Monto hasta hasta 5 000 EUR
- Período hasta 2880 días
- Aprobación 97%
- Monto hasta hasta 300 EUR
- Período hasta 30 días
- Aprobación 97%
- Monto hasta hasta 600 EUR
- Período hasta 30 días
- Aprobación 97%